Verni Els y Chris DiMarco, la pareja revelación del RACC Match Play de la temporada pasada ( a un sólo partido de colarse en la fase final el año de su debut) no pudo empezar con buen pie la presente edición del torneo.
Verni acaba de regresar al circuito y acusó la falta de rodaje en la alta competición (los hierros que tan bien le funcionaron en los entrenamientos de los días previos le abandonaron durante casi toda la jornada) y Chris se mostró desconocido desde el tee (bolas talonadas y constantes slices con el drive le impideron jugar desde la calle en la mayoría de los hoyos).
Para colmó, la pareja formada por un niñato de unos 16 años que pegaba 200 metros con un hierro 3 y su padre, un cincuentón que no falló una salida y que se mostró muy resolutivo en el juego corto, no lo puso nada fácil.
Para ganar el hoyo había que hacer el birdie, y un par sólo valía medio punto, ya que padre e hijo jugaron un partidazo espectacular. Los rivales de Verni i Chris apenas hicieron dos o tres bogeys y los componentes de Bubigolf no supieron aprovechar los puntos de ventaja que el handicap les otorgó entre los hoyos 7 y 12.
Con todo Verni y Chris se plantaron en el 17 del PGA con la opción de empatar el partido (había que ganar los dos últimos hoyos), aunque al final no pudo ser...
Se espera que dentro de diez días, en el Sant Joan, estos dos componentes de bubigolf se tomen la revancha ante la única pareja que les derrotó en la primera fase del año pasado: dos tíos rabiosos que les tuvieron casi 6 horas y media en el campo, les putearon al máximo con exigencias absurdas como marcar constantemente las bolas, repetir dropajes y discutir cada término del reglamento y que este año ya han ganado a la pareja que el domingo les privó de nuestra primera victoria.
Al parecer, los tíos rabiosos van con el handicap camuflado (el último torneo que han disputado, según consta en la federación, es precisamente la fase final del RACC Match Play del año pasado), es decir, que no han registrado ninguna bajada de handicap en todo este tiempo para poder meterse de nuevo en la final de esta edición con handicaps mucho más altos que los que realmente deben tener ahora. Además, parece ser que perdieron el primer partido del torneo y lo han impugnado... En fin, un asco de gente que intenta ganar en los despachos lo que pierde fuera. Aunque lo que ellos no saben es que ahora se enfrentan a miembros de Bubigolf, auténticas perras bubilleras que si algo se les da bien en este deporte es controlar todos los agentes externos al juego (lo que se conoce como "el otro golf"). La cita, el próximo 17 de octubre en el Sant Joan. Esperamos que nos salgan las bien las cosas...
martes, 6 de noviembre de 2007
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